Notas acerca de lo sagrado en la sociedad contemporánea
(Nada es sagrado)
Revisando el texto de Paul Westheim “Arte, religión y sociedad” surge la necesidad de analizar el fenómeno de las procesiones hacia el templo de San Hipólito en la colonia Guerrero, las cuales suceden cada día 28 de mes, estas son en honor a San Judas Tadeo santo de las causas difíciles.
Continuando con la concepción de un proyecto acerca de este fenómeno aparece la pregunta ¿Por qué en pleno siglo XXI siguen existiendo este tipo de creencias? Siendo que en esta época lo que realmente rige nuestras vidas es el dinero y por lo tanto como Westheim plantea en su libro el nuevo dios es el dios dinero y por lo tanto no deberíamos seguir con ritos que son fuera de ese culto al dinero.
Al parecer cuando la economía cae lo religioso regresa, esto resulta un punto de contacto al concepto de lo sagrado en la mente de la sociedad según Mircea Eliade en su texto “Lo sagrado y lo profano” todo es sagrado y al mismo tiempo no debido a las creencias en dioses o en un solo dios que nos plantean reglas y condicionan según la moral de la sociedad en las que este fenómeno suceda (en el caso de la sociedad judío-cristiana es el monoteísmo lo que rige aunque en el catolicismo existe un politeísmo disfrazado) Mircea Eliade pone como ejemplo el culto a los fenómenos naturales o el culto al árbol como fenómenos de expresión religiosa primitiva. Por lo tanto el culto a la economía es el culto contemporáneo.
Acerca del culto a San Judas Tadeo este se comienza popularizar en los Estados unidos de Norteamérica durante la crisis de 1920 dentro de la comunidad hispano parlante de ahí surge la idea del santo de las causas difíciles. Desde esa época comienza a desarrollarse un culto a este personaje en países en situaciones económicas difíciles, por ejemplo en Perú se funda la primera capilla a San Judas en la década de 1940.
En México el culto a este santo se ha vuelto más fuerte en los últimos años, sobre todo en la población con una situación económica precaria y marginada también en sectores como la población desempleada o que practican el comercio informal.
La otra parte es el análisis del fenómeno de religión como producto
En esta parte resulta interesante como la necesidad de consumo de nuestra sociedad ha llevado al uso de la comercialización de las imágenes religiosas, de la creación de centros religiosos donde prácticamente venden salvación (pare de sufrir, la luz del mundo) y la reinterpretación de imágenes y oraciones para la comercialización de estas en los sectores infantiles y adolecentes de la sociedad (las virgencitas plis y en EU los anillos de castidad promocionados por Disney).
Si en el sector social que hace culto a San Judas lo hacen por falta de economía, este sector que es atacado por estos productos generalmente son sectores con cierto poder adquisitivo (clase media ).
Retomando la idea de Eliade que en realidad todo puede ser sagrado, podemos pensar en que también nada puede serlo todo puede ser profano.